Mi Blog de Lengua de 4º
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lunes, 3 de junio de 2013
Gerardo Diego
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Artículos de Larra
1.Desde el primer párrafo vemos cómo se va ensombreciendo el
carácter y la pluma de Larra. Son amarguísimas sus consideraciones
iniciales sobre el destino del mundo y el sinsentido
de la vida. Subraya las frases más impresionantes y comenta cómo
corresponden a una concepción romántica desengañada.
2. Un punto
particular, dentro de ese párrafo primero: ¿qué revela lo que dice
acerca de Dios?
3. En el segundo
párrafo se habla de los posibles efectos de la civilización. ¿Qué afirmaciones hace? ¿Cómo explicar un pesimismo tan
extremo en un defensor del progreso,
que tantas veces elogió la civilización?
4. En todo caso, destaca lo que anticipa sobre la
vida en Madrid,
de la que enseguida
nos va a mostrar un ejemplo.
5. Se trata de un joven: ¿Cómo nos lo presenta? ¿A qué sector social pertenece?
6. Observa todos los detalles que da acerca de la vida
de ese personaje. ¿Qué impresión nos deja?
Como, evidentemente, no se trata de un caso general, ¿de qué puede ser representativo ese joven?, ¿a quién
y a qué dirige sus dardos Larra?, ¿en qué sentido nos ha estado
presentando una lacra del país? ¿Qué apelativos
y qué calificativos daríamos hoy a un personaje semejante a ese?
IV.
LA VIDA DE MADRID (12-XII-1834)
Muchas cosas me
admiran en este mundo: esto prueba que mi alma debe pertenecer a la clase
vulgar, al justo medio de las almas; sólo a las muy superiores, o a las muy
estúpidas, les es dado no admirarse de nada. Para aquéllas no hay cosa que
valga algo; para éstas, no hay cosa que valga nada. Colocada
la mía a igual distancia de las unas y de las otras,
confieso que vivo todo de admiración, y estoy tanto más distante de ellas
cuanto menos concibo que se pueda vivir sin admirar. Cuando en un día de esos
en que un insomnio prolongado o un contratiempo de la víspera preparan al
hombre a la meditación, me paro a considerar el destino del mundo; cuando me
veo rodando dentro de él con mis semejantes por los espacios imaginarios, sin
que sepa nadie para qué, ni adónde; cuando veo nacer a todos para morir, y
morir sólo por haber nacido; cuando veo la verdad igualmente distante de
todos los puntos del orbe donde se la anda buscando, y la felicidad siempre en
casa del vecino a juicio de cada uno; cuando reflexiono que no se le ve el
fin a este cuadro halagüeño, que según todas las probabilidades tampoco tuvo principio; cuando pregunto a todos y me responde cada cual
quejándose de su suerte; cuando contemplo que la vida es un
amasijo de contradicciones, de llanto, de enfermedades, de errores, de culpas y
de arrepentimientos, me admiro de varias cosas. Primera, del gran poder del
Ser Supremo, que, haciendo marchar el mundo de un modo dado, ha podido hacer
que todos tengan deseos diferentes y encontrados, que no suceda más
que una sola cosa a la vez, y que todos queden descontentos. Segunda, de su
gran sabiduría en hacer corta la vida. Y tercera, en fin, y de ésta me asombro
más que de las otras todavía, de ese apego que todos tienen, sin embargo, a
esta vida tan mala. Esto último bastaría a confundir a un ateo, si un ateo, al
serlo, no diese ya claras muestras de no tener su cerebro organizado para el
convencimiento; porque sólo un Dios y un Dios Todopoderoso podía hacer amar
una cosa como la vida.
Esto, considerada la
vida en general, dondequiera que la tomemos por tipo; en las naciones
civilizadas, en los países incultos, en todas partes, en fin. Porque en
este punto, me inclino a creer que el hombre variará de necesidades, y se
colocará en una escala más alta o más baja; pero en cuanto a su felicidad nada
habrá adelantado. Toda la diferencia entre el hombre ilustrado y el salvaje
estará en los términos de su conversación. Lord Wellington hablará de los
whigs, el indio nómada hablará de las panteras; pero iguales penas le
acarreará a aquél el concluir con los primeros, que a éste el dar caza a las
segundas. La civilización le hará variar al hombre de ocupaciones y
de palabras; de suerte, es imposible.
Nació víctima, y su verdugo le persigue enseñándole el
dogal, así debajo del dorado artesón, como debajo de la rústica techumbre de
ramas. Pero si se considera luego la vida de Madrid, es preciso cerrar el
entendimiento a toda reflexión para desearla.
El joven que voy a
tomar por tipo general, es un muchacho de regular entendimiento, pero que
posee, sin embargo, más doblones que ideas, lo cual no parecerá
inverosímil si se atiende al modo que tiene la sabia naturaleza de
distribuir sus dones. En una palabra, es rico sin ser enteramente tonto.
Paseábame días pasados con él, no precisamente porque nos estreche una gran
amistad, sino porque no hay más que dos modos de pasear, o solo
o acompañado. La conversación de los jóvenes más suele pecar de
indiscreta que de reservada: así fue, que a pocas preguntas y
respuestas nos hallamos a la altura de lo que se llama en el mundo franqueza,
sinónimo casi siempre de imprudencia. Preguntome qué especie de vida hacía yo,
y si estaba contento con ella. Por mi parte pronto hube despachado: a lo
primero le contesté: «Soy periodista; paso la mayor parte del tiempo, como todo
escritor público, en escribir lo que no pienso y en hacer creer a los demás
lo que no creo. ¡Como sólo se puede escribir alabando! Esto es, que mi vida
está reducida a querer decir lo que otros no quieren oír!». A lo segundo, de si
estaba contento con esta vida, le contesté que estaba por lo menos
tan resignado como lo está con irse a la gloria el que se muere.
-¿Y usted? -le dije-. ¿Cuál es su vida en Madrid?
Yo -me repuso soy muchacho de muy regular fortuna; por
consiguiente, no escribo. Es decir..., escribo...; ayer escribí una esquela a
Borrel para que me enviase cuanto antes un pantalón de patincour que me tiene
hace meses por allá. Siempre escribe uno algo. Por lo demás, le contaré a
usted. Yo no soy amigo de levantarme tarde; a veces hasta madrugo; días hay que
a las diez ya estoy en pie. Tomo té, y alguna vez chocolate; es preciso vivir
con el país. Si a esas horas ha parecido ya algún periódico, me lo entra mi
criado, después de haberle hojeado él: tiendo la vista por encima; leo los
partes, que se me figura siempre haberlos leído ya; todos me suenan a lo mismo;
entra otro, lo cojo, y es la segunda edición del primero. Los periódicos son como los jóvenes
de Madrid, no se diferencian sino en el nombre.
Cansado estoy ya de que me digan todas las mañanas en artículos muy graves todo
lo felices que seríamos si fuésemos libres, y lo que es preciso hacer para
serlo. Tanto valdría decirle a un ciego que no hay cosa como ver. Como a
aquellas horas no tengo ganas de volverme a dormir, dejo los periódicos;
me rodeo al cuello un echarpe, me introduzco en un
surtú y a la calle. Doy una vuelta a la carrera de San Jerónimo,
a la calle de Carretas, del Príncipe, y de la Montera, encuentro en un palmo de
terreno a todos mis amigos que hacen otro tanto, me paro con
todos ellos, compro cigarros en un café, saludo a alguna asomada, y me vuelvo a
casa a vestir.
¿Está malo el día? El capote de barragán: a casa de la
marquesa hasta las dos; a casa de la condesa hasta las tres; a tal otra casa
hasta las cuatro; en todas partes voy dejando la misma conversación; en
donde entro oigo hablar mal de la casa de dónde vengo, y de la otra adónde voy:
ésta es toda la conversación de Madrid.
¿Está el día regular? A la calle de la Montera. A ver
a La Gallarda o a Tomás. Dos horas, tres horas, según. Mina, los facciosos, la
que pasa, el sufrimiento y las esperanzas.
¿Está muy bueno el día? A caballo. De la puerta de
Atocha a la de Recoletos, dela de Recoletos a la de Atocha. Andado y desandado
este camino muchas veces, una vuelta a pie. A comer a Genieys, o al Comercio,
alguna vez en mi casa, las más, fuera de ella.
¿Acabé de comer? A Sólito. Allí dos horas, dos
cigarros, y dos amigos. Se hace una segunda edición de la conversación de la
calle de la Montera. ¡Oh! Y felizmente esta semana no ha faltado materia. Un
poco se ha ponderado, otro poco se ha... Pero en fin, en un país donde no se
hace nada, sea lícito al menos hablar.
-¿Qué se da en el teatro? -dice uno.
-Aquí: 1.º Sinfonía; 2.º Pieza del célebre Scribe; 3.º
Sinfonía; 4.º Pieza nueva del fecundo Scribe; 5.º Sinfonía; 6.º Baile nacional;
7.º La comedia nueva en dos actos, traducida también del ingenioso Scribe;
8.º Sinfonía; 9.º...
-Basta, basta; ¡santo Dios!
-Pero, chico, ¿qué lees ahí? Si ése es el diario de
ayer.
-Hombre, parece el de todos los días.-Sí, aquí es
Guillermo hoy.
-¿Guillermo? ¡Oh, si fuera ayer! ¿Y allá?
-Allá es el teatro de la Cruz. Cualquier cosa.
-A mí me toca el turno aquí. ¿Sabe usted lo que
es tocar el turno?
-Sí, sí -respondo a mi compañero de paseo-; a
mí también me suele tocar el turno.
-Pues bien, subo al palco un rato. Acabado el teatro,
si no es noche de sociedad, al café otra vez a disputar un poco de tiempo al
dueño. Luego a ninguna parte. Si es noche de sociedad, a vestirme; gran
tualeta. A casa de E... Bonita sociedad; muy bonita. Ello sí, las mismas de la
sociedad de la víspera, y del lunes, y de... y las mismas de las visitas
dela mañana, del Prado, y del teatro, y... pero lo bueno, nunca se cansa
uno de verlo.
-¿Y qué hace usted en la sociedad?
-Nada; entro en la sala; paso al gabinete; vuelvo
a la sala; entro al ecarté; vuelvo a entrar en la sala; vuelvo a salir
al gabinete; vuelvo a entrar en el ecarté...
-¿Y luego?
-Luego a casa, y ¡buenas noches! Ésta es la vida que
de sí me contó mi amigo. Después de leerla y de releerla, figurándome que no he
ofendido a nadie, y que a nadie retrato en ella, e inclinándome casi a creer
que por ésta no tendré ningún desafío, aunque necios conozco yo para todo, trasládola
a la consideración de los que tienen apego a la vida.
Respuestas:
2.- Tal y como dice en el texto “porque
sólo un Dios y un Dios Todopoderoso podía hacer amar una cosa como la vida”, Dios es la única razón
para vivir.
3.- Una de las afirmaciones a las que hace referencia
en el texto es cuando dice que el hombre se inclinará a cambiar de necesidades
con unas escalas más altas o más bajas, y otra sería cuando se refiere a que la
felicidad del hombre nunca se habrá adelantado, refiriéndose a estas frases del
texto:
“Porque en este punto, me inclino
a creer que el hombre variará de necesidades, y se colocará en una escala más
alta o más baja; pero en cuanto a su felicidad nada habrá adelantado.”
Larra cree en el
progreso, pero aunque la civilización progrese el hombre nunca llegará a ser
feliz, porque cuando cumpla sus necesidades volverá a tener otras.
5.- Lo presenta como un
muchacho de regular entendimiento, pero que posee, sin embargo, más
doblones que ideas, por lo tanto, pertenece a la clase social alta, adinerada.
6.- La impresión que
nos deja de él es que es un muchacho adinerado y no se caracterizaba por ser muy inteligente.
Este joven puede
representar a la sociedad de aquel entonces, que poseía la mayor parte del
capital y que aún perdura.
Lanza los dardos a la
sociedad.
Critica el país en el
sentido de que critica a la sociedad que vive en dicho país.
Hoy en día lo
llamaríamos pijo.
Comentario del texto: Algo Personal (Joan Manuel Serrat)
Si
existe algo que realmente permanece igual a lo largo de los años es la
política, el tema principal de esta canción. Porque si retrocedemos unos años
en el pasado, acabando en una época pasada cualquiera, podríamos comprobar que
tanto reyes, como señores feudales, como presidentes… todos los cargos
políticos que han existido, se han dedicado a transmitir la información que
reciben al pueblo, ya que ellos son a los que les llega la verdadera información,
y el pueblo que está desinformado se dispone a escucharles y creerles, pero no
deberían, al menos no al cien por cien, ya que antes de dirigirse al pueblo los
políticos se encargan de preparar un discurso en el que incluyen dicha
información habiéndola editado anteriormente para que les favorezca, es decir,
dicho de otra manera, incluyen mentiras de gran calibre y el pueblo los cree
ilusamente, ya que desconocen el origen de la información. De esta manera ha
funcionado, funciona y espero personalmente que no continúe funcionando la
política.
Hoy
en día, aunque no lo parezca, la política no ha cambiado casi nada, y los
políticos siguen aprovechándose de la situación del pueblo, que está
desinformado. Se aprovechan de la mentira para manipular y apoderarse del
pueblo.
En
nuestro caso concretamente, en España, al menos hemos dado un pequeño paso y
hemos conseguido algo de importancia frente a la política, ya que podemos,
gracias a nuestro sistema de gobierno, elegir a un presidente que gobierne el
país mediante unas votaciones en las que puede formar parte todo el mundo. Pero
eso es lo de menos, porque a la hora de las elecciones en las que se selecciona
un presidente, los candidatos se encargan de informar al pueblo prometiéndole
cosas que harían si saliesen ganadores, y esa es la base mediante la cual se
realizan dichas elecciones, a partir de la palabra de los candidatos. ¿Y qué
tiene esto de malo? Pues muy fácil, como he dicho anteriormente, los políticos
utilizan la mentira para manipular al pueblo, y normalmente lo que sucede
cuando sale alguien elegido es que todas las promesas que dijo el ganador en un
principio después no las cumple. Eso ocurre la mayoría de las veces aquí en
España y espero que algún día salga ganador un político que se base en la
verdad y que cumpla su palabra. Pero está el problema de averiguar quién es
dicho político ya que existe una mayoría que promete muchas cosas que después
son mentira.
En
conclusión, si todos los políticos del mundo cumpliesen sus promesas y
gobernasen adecuadamente el mundo iría mucho mejor, pero como no es así, el
mundo está decayendo poco a poco y los enfrentamientos entre el pueblo y los
políticos pueden acabar en una guerra en la que suceda una gran masacre que es
lo que queremos evitar.
Álvaro 4ºB I.E.S. Pablo Neruda Viernes 23-09-2012
miércoles, 3 de octubre de 2012
Introducción
Hola, muy buenas a todos, yo soy Álvaro, y como podéis ver, este es mi blog. En cuanto al contenido que voy a incluir, vais a poder encontrar algún que otro trabajo que nos mande hacer Manolo, nuestro profesor de lengua y literatura en el IES Pablo Neruda, y quizás algún contenido extra que se me ocurra, claro está que todo va a estar relacionado con cosas escolares y tal. También van a tener permiso los seguidores del blog para poder publicar entradas sobre este tipo de temas. Bueno, con esto finalizo la pequeña introducción de mi blog, así que un saludo compañeros.
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